Martín Alonso Pinzón

Coprotagonista del descubrimiento de América - 1492

“Quel almirante don Christoval Colon informado del saber e experiencia del dicho Martin Alonso Pinzon… vino a la villa de Palos en busca del dicho Martin Alonso Pinzon para que le instruyese e navegase con el en recuesta de las dichas yndias e tierras e islas del mar”. (Pleitos Colombinos. Declaraciones de Pedro Alonso Ambrosio)

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La carabela Pinta mandada por Martín Alonso Pinzón, junto a la segunda carabela, la Niña, gobernada por su hermano Vicente Yáñez, y la nao Santa María de Cristóbal Colón, componen la armadilla más aplaudida por la historiografía marítima universal. Su gesta cambió el rumbo de la historia. La Santa María, construida probablemente en Galicia, se cree que iba tripulada por 40 hombres, y la Pinta y la Niña, ambas construidas en la ribera del río Tinto, llevaban a bordo alrededor de 25 tripulantes cada una.

 

Martín Alonso Pinzón gozaba del mayor de los prestigios entre los hombres de la mar del sur peninsular, tanto como armador como por sus cualidades marineras. Así nos lo dicen todos aquellos marineros que fueron a declarar en los Pleitos Colombinos: “Que Martín Alonso hera avido e tenido por hombre muy sabio y experto en las cosas de navegar”, “Martín Alonso hera el mayor hombre e más determinado por la mar que en aquel tiempo avía por esta tierra”, “Martín Alonso Pinçón hera avido e tenido por hombre muy sabio e gran piloto e capitán esforzado para las cosas de la mar e para la tierra”.

Nacido en Palos de la Frontera, fallece el 31 de marzo de 1493 en el
monasterio franciscano de la Rábida. Los monjes le rinden un último
homenaje dándole sepultura en el interior de dicho convento.
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Ruta de Martín Alonso Pinzón

Cuando Cristóbal Colón inicia sus contactos en Palos de la Frontera para reclutar tripulación para las tres naves que pensaba armar, para ir en busca de un nuevo continente, se encuentra con que no hallaba hombres que se sumaran a su proyecto. No encontró gente por dos circunstancias: una de ellas era por que nadie quería embarcar en aventura tan incierta bajo el mando de un desconocido y, más aún, sin saber si reunía los suficientes conocimientos náuticos como para navegar aguas adentro de un océano ignoto; la otra razón, y quizá la más determinante, pues no le faltaban arrojo a los marinos de la zona para lanzarse a la mar en las condiciones más extremas, era porque estos marinos suponían inútil la empresa, pues todos ellos conocían los intentos fallidos de los portugueses por encontrar tierra a occidente.

 

Antes estas dificultades, Colón se dirige a Martín Alonso para pedirle su apoyo, sabedor de la excelente reputación que este piloto había alcanzado entre los marinos de la Andalucía subatlántica. Después de entrevistarse con el genovés, PInzón le presta todo su apoyo, al que se suman sus hermanos Vicente Yáñez y Francisco Martín. Enterados los palermos de que los Pinzón apoyaban al extranjero, olvidan sus recelos y se adhieren con entusiasmo al proyecto. El hecho de que Martín Alonso comparta aventura con ellos les tranquiliza. Pero no fue este el único hecho decisivo en la gesta del descubrimiento que protagoniza el piloto palermo, pues son muchos los historiadores del Descubrimiento de América los que dicen que Martín Alonso vuelve a ser determinante los día 6 y 7 de octubre, cuando la Pinta, la Niña y la Santa María ya llevaban trazadas sesenta y seis singladuras. El primero de estos días se inicia un amago de motín a bordo de la Santa María, cuando los marinos vascos embarcados en ella se rebelan contra el almirante, argumentando que no han encontrado tierra y que por lo tanto hay que regresar a la Península. Colón duda, y anuncia a Martín Alonso el sentir de sus hombres. Éste le comunica a Colón que bajo ningún concepto él piensa regresar a Palos mientras su gente tuviera salud y contara con alimentos suficientes. Al siguiente día, el piloto Palermo recomienda a su almirante que deje de navegar hacia el oeste para marcar un sudoeste, rumbo que les llevaría a encontrarse con las primeras islas americanas.

 

También es cierto que Martín Alonso, el 21 de noviembre, estando ya en aguas del Caribe, decide separar a la Pinta, que navegaba bajo su mando, de las otras dos naves para ir a reconocer nuevas tierras en solitario. El Almirante, hombre celoso en extremo que no podía permitir sombra alguna en los méritos del descubrimiento, utiliza este no del todo claro proceder para acusar ante la Corte española a su máximo y esencial colaborador de traidor y de actuar con mala fe, pero los Reyes Católicos, después de haber oído las declaraciones de tres de los más destacados personajes que navegaron junto a él, concretamente a Juan Niño, Pero Alonso Niño y Juan de la Cosa, deciden llamar a la Corte a Martín Alonso, pero no precisamente para acusarle y prenderle, sino para premiarle y gratificarle: “Vido que la reyna Isabel mandó un mensajero (para) que fuese Martín Alonso Pinzón ante ella para se ynformar e gratificar e renumerar sus servicios”. Sin embargo, cuando esta orden real llega a Palos nuestro hombre ya había fallecido.

© 2020 Última actualización: 26-mar-2020

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