© 2020 Última actualización: 26-mar-2020

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Alonso Vélez de Mendoza

Abre un nuevo horizonte en América del Sur

Damos liçencia a vos el dicho comendador Alonso Vélez de Mendoça para que con cuatro navíos vos vayades a vuestra costa e misyón por el dicho mar Oçéano a descobrir yslas e tierra firme a las partes de las Yndias (AGS, Cámara de Castilla, Libro de Cédulas IV, f. 103) 

La navegación por el río Guadalquivir de las naves que salían de Sevilla rumbo a América, fue siempre uno de los trayectos más dificultosos de la navegación. Los tornos o recodos que jalonan su cauce, la poca profundidad y el escaso caudal del río, unido en ocasiones a los vientos y mareas contrarias, fueron los principales obstáculos del descenso. Para ayudar a su navegación existieron desde tiempos de los Reyes Católicos los prácticos del río y los de la barra de Sanlúcar de Barrameda, profesionales que conocían a la perfección las zonas de más calado y la situación de los bajos que podrían provocar la pérdida de un navío.

Comendador de la Orden de Santiago avecindado en la villa de Moguer, consigue de los reyes, el 6 de junio de 1499, licencia para navegar a Indias, pero con la prohibición expresa de visitar aquellas tierras ya descubiertas por Colón, Alonso de Ojeda, Cristóbal Guerra, Vicente Yáñez Pinzón y Diego de Lepe, así como las pertenecientes a la Corona portuguesa.

 

En la capitulación correspondiente se le dice: Primeramente, que vos damos liçençia a vos el dicho comendador Alonso Véles de Mendoça para que con quatro navíos vos vayades a vuestra costa e minsyón por el dicho mar Oçéano a descobrir yslas e tierra firme a las partes de las Yndias. 

 

Avecindado en la villa de Moguer. La fecha y el lugar de su fallecimiento no se conocen con exactitud, pero parece ser que su óbito se produce a finales del año 1511. 
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Expedición del año 1500 de Alonso Vélez de Mendoza.

Se le autoriza a llevar 4 carabelas, pero a su costa, y esto era mucho dinero para el comendador palermo, que no cuenta con tanto caudal ni posibilidad de consiguir socios que hagan semejante inversión. Dos carabelas es todo lo que puede armar y ambas son aportadas por hombres de su tierra: la llamada Santi Spiritus de la familia palerma los Guerra y la conocida como la San Cristóbal de Pedro Ramírez. La primera navega bajo el mando directo Vélez de Mendoza, y la segunda la capitanea el trianero Luis Guerra.

 

Desciende el Guadalquivir a fines de agosto de 1500, y se dirige a la isla de Gran Canaria, donde se aprovisiona de alimentos frescos, y posteriormente a la de Santiago en el archipiélago de Cabo Verde. Abandona esta isla con rumbo sur, rumbo que se ven obligados a cambiar debido a que les sorprende un fuerte temporal del sursuroeste.

 

E siendo allí fuimos de la dicha isla de Santiago por el sur cierta cantidad de leguas e cerrónos el tiempo, que nos hizo correr por el Susudueste e sin tomar otro camino ninguno fuimos... en el cabo Santo Agostín, algo de la parte norte, cinco o seis leguas, e desde allí doblamos el dicho cabo sin ningund trabajo para la parte del sudueste cierta cantidad de leguas.

Por primera vez se nos dice claramente que una nave castellana pasa al sur del cabo San Agustín, esto pudo ser sobre mediados del mes de octubre. Continúan navegando hacia latitudes más bajas, llegando hasta un río, en el que pasan las navidades, al que ellos llamaron Cervutos, difícil de identificar, pero que bien pudo ser el Contas o el Cachoeira, situados entre los 14º 30´ y los 15º S.

 

Nos confirma que navegó por estas latitudes, las declaraciones que hacen Diego Fernández de Colmenero el año 1535 y Arias Pérez en 1515:

 

Alonso Beles, comendador, descubrio desde el cabo de Sant Agustín la via del rio de la Plata, no sabe cuanta tierra.

 

Francisco (por Alonso) Vélles, comendador, vecino de Moguer... doblaron la punta de Sant Agustín e fueron a la buelta del Sur e desqubryeron la costa por su yndustrya e saber.

 

En una de las escalas que realizan en las costas brasileñas, mueren unos pocos españoles en un enfrentamiento armado que tienen con los indios Tupí, pero como consecuencia de esta pelea apresan a un número indeterminado de ellos y los traen a España para venderlos como esclavos, ya que habían sido ganados en buena guerra.

 

Después de llegar a la altura del Monte Pascoal, comprueban que la zona que ellos recorrían pertenecía al reino de Portugal, por lo que Vélez de Mendoza decide dar por finalizada la expedición y regresar a España. Buenos tiempos le llevan sin novedad a Sevilla, en donde entra el día 3 de julio de 1501.

 

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Monstruos marinos. Olaus Magnus. Thule carta marina. 1539

El regreso de Vélez de Mendoza provoca una doble lectura antagónica en la Corte: la negativa fue que por una parte quedó comprobado que el cabo de San Agustín no estaba situado en una isla, sino que pertenecía a un continente, y que al prolongarse hacia el sur, entraba de lleno dentro de la zona de jurisdicción del reino de Portugal. Pero sin embargo se saca otra conclusión que fue enormemente positiva para los intereses de los marinos españoles.  Vélez de Mendoza pudo ver al navegar hacia latitudes más bajas, que el litoral se dirigía hacia el suroeste, por lo que de nuevo la tierra volvía a estar dentro de la demarcación española, lo que significaba que se abría un amplio horizonte de tierras por descubrir para el rey de España, y en consecuencia una reanimación del impulso descubridor del marino español.

El 15 de febrero de 1502, Vélez de Mendoza obtuvo una capitulación que le autorizaba a llevar a La Española cincuenta colonos con sus familias y pertenencias, con el fin de crear una nueva población. Reproducimos parte de esta capitulación, ya que en ella podremos conocer de una manera clara, cuales eran algunas de las condiciones que se les imponían a todo aquel que partiera al Nuevo Mundo con el fin de establecerse en él:

 

Primeramente, quel dicho Alonso Veles lleve L vecinos a más con sus mujeres e casa a poblar e pueblen en la ysla Española e esten e residan e sirvan en ella, sin llevar sueldo alguno de Nos...

 

Que se les dé el terçio más de fazienda a los casados que a los otros, e que ayan de residir cada uno por tiempo de çinco años, e sy algunos antes de este dicho tiempo se quisieren venir que lo puedan faser, mas que no puedan vender lo que asy les fuere dado por vezindad, mas que lo pierdan e Nos podamos faser de ellas lo que por bien tovieremos...

 

Yten, de todo lo que labraren e criaren los dichos veçinos paguen el diezmo e primiçia de todo ello... Otrosí, que de todo el oro que cogieren e ovieren ellos e los yndios e otras personas que con ellos andovieren en la dicha ysla sean obligados de Nos dar e den la mitad de todo el dicho oro syn costa alguna...

 

Otrosí, que para sus personas se les dé pasaje franco syn que para ello paguen cosa alguna, pero sy quisyeren pasar qualesquier otras cosas, como ganados e semillas e plantas e otras cosas para proveer allá, que las puedan llevar, pagando su flete.

 

Sabemos que al año siguiente salió de Sevilla al frente de sus colonos, pero se desconoce en que lugar se asentaron. La fecha y el lugar de fallecimiento de Vélez de Mendoza tampoco se conoce con exactitud.